Había sólo unas 40 chicas, todas con papeles, en un espacio en el que suele haber más de 80. Los dueños no suelen estar en el club, y menos sus abogados; ese día, casualmente, aparecieron todos ellos por el local antes de la llegada de los agentes.
El trabajo previo y las declaraciones de cuatro mujeres que habían denunciado jornadas de trabajo de más de 12 horas y un pormenorizado control del precio, duración y número de servicios sexuales diarios, permitieron seguir adelante con el caso (que incluía también el S'candalo de Córdoba y otro club de Torremolinos), pero serán complicadas de obtener en Málaga las buscadas condenas por tráfico de drogas. Se tomó declaración a los detenidos pero sólo unos ocho, según fuentes policiales, tienen cargos judiciales en estos momentos. El asunto se ha desinflado por la fuga de información, que no se sabe de dónde ha procedido. En la operación, compleja, habían participado muchas unidades.
Al parecer, la intervención era tan conocida que cuando los agentes, después de lo del plato de jamón, acudieron al segundo club investigado, en Torremolinos, una de las chicas que trabajaba allí les preguntó, sorprendida: "Ah, ¿pero no ibais todos hoy al S'cándalo de Málaga?". Al menos, esa visita parece que sí fue sorpresa.
El S'candalo sigue abierto. Su página web, en la que anuncian sus clubes de Córdoba y Málaga, publicita sus días del cliente: lunes y martes con copas al 50%. Debajo del anuncio, fotos de mujeres desnudas invitan a conocer los "secretos" del lugar.






Como no podía ser menos la imagen de los dos brindando y celebrando la entrada en razón del Negro tambíen ha aparecido en los marcadores de todos los estadios de fútbol de España en los intermedios. Las ovaciones de los aficionados no cesaban cuando aparecía la foto del gran pichichi Álvaro. Sin lugar a dudas el Negro no va a olvidar estos momentos de máxima felicidad. No sabía lo que se estaba perdiendo.


















