La cuantía de las sanciones contra las personas que estén ingiriendo alcohol en la vía pública oscilará entre los 30 y los 300 euros
Hace algo más de un año, siendo entonces concejal de Seguridad Ciudadana el socialista Antonio Sánchez y jefe de la Policía Local Alfredo Torres, ya surgió la polémica ante la permisividad que había por parte de la policía respecto a la aglomeración de jóvenes que, cada fin de semana, se reunían frente al entonces existente edificio de Prasa para beber alcohol.
Si bien los jóvenes pedían un recinto permitido para poder beber sin tener que tener miedo a una intervención policial, las autoridades declinaban esa idea alegando que entendían la postura de los jóvenes a los que se les sometía una "vigilancia discreta", siempre y cuando las reuniones no desembocaran en altercados de ningún tipo.
Parece que con el cambio en los mandos, tanto de la concejalía de Seguridad Ciudadana, ahora en manos de Francisca Bernal, como de la propia jefatura de la Policía Local, llevada por Pedro Naranjo, la política ha cambiado en pos de hacer cumplir la ley; que nadie se extrañe a partir de ahora si recibe en su casa la notificación de una sanción administrativa por haber estado haciendo botellón en la vía pública, lo que en muchos casos no sólo genera la molestia de los vecinos, sino también la suciedad en las calles de algunas zonas en especial, donde los fines de semana no es extraño encontrarse con restos de estas reuniones ilegales.





































Pues bien, este equipo ha quedado fuera en cuartos, no ha conseguido llegar ni a semifinales, ronda donde siempre ha sido apeado hasta la fecha. Un equipo que mantenía la base de las anteriores participaciones más unos refuerzos que en teoría tenían la categoría suficiente para dar a este equipo veraniego surgido de las entrañas del Pipols su primer título.



